Identificación: primera
aproximación del proyecto, que incluye el análisis de los participantes o
interesados en el proyecto, de los problemas que constituyen su razón de ser,
de los objetivos que se desean logar y de las estrategias que se plantean para
la solución de los problemas.
Se elabora la “prefactibilidad”
enfocando entre otros los siguientes aspectos:
- Prefactibilidad técnica;
- Prefactibilidad económica;
- Prefactibilidad legal;
- Prefactibilidad ambiental.
Formulación: determinación
de los aspectos detallados de un proyecto de acuerdo a un estudio de
factibilidad, incluye además de la información recogida en la identificación,
los indicadores de logro de los objetivos y resultados esperados, las fuentes
de verificación de los indicadores, los factores externos al proyecto que
pueden afectarlo, los estudios de viabilidad económica, social, medioambiental,
etc., los calendarios de actividades y los presupuestos.
Financiamiento: el
ejecutor del proyecto, o el beneficiario presenta su proyecto a una o más
entidades financieras que potencialmente podrían estar interesadas en el proyecto
y una vez que se logra el acuerdo, el financiador y el beneficiario del
proyecto firman un convenio formal que estipula los arreglos financieros
esenciales para la ejecución.
Ejecución: la
ejecución es la realización del proyecto con el fin de alcanzar paulatinamente
los resultados especificados en el documento de formulación mediante la
aplicación de los medios que figuran en el acuerdo de financiamiento y con ello
lograr el objetivo esperado. Paralelamente a la ejecución se lleva a cabo el
seguimiento, que es el estudio y la valoración de la marcha del proyecto, que
compara el trabajo realizado frente al planificado, y en el caso de que haya
diferencias importantes, aplica medidas correctivas en el procedimiento de
ejecución o en la formulación del proyecto.
Evaluación: La
evaluación consiste en hacer una apreciación sobre un proyecto en curso o
acabado. Se trata de determinar la pertinencia de los objetivos y su grado de
realización, la eficiencia en cuanto al desarrollo, la eficacia, el impacto y
la viabilidad. Una evaluación debe propiciar informaciones creíbles y útiles,
que permitan mejorar de forma progresiva la gestión de futuros proyectos. Las evaluaciones pueden ser:
- De medio término, durante la ejecución del proyecto;
- Al final de la implementación del proyecto;
- Un tiempo después de que el proyecto está operando (“evaluaciones ExPost”)
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